La pirámide de Chichén Itzá, el Templo de Kukulcán o El Castillo, la construyeron los mayas en varias fases, levantando cada nueva pirámide encima de la anterior. La que vemos hoy se suele fechar entre los siglos IX y XII d. C.: mide 30 metros de altura con su templo, 55,5 metros por lado y tiene nueve cuerpos escalonados. 🏛️
Es la pregunta que más nos hacen en las excursiones a Chichén Itzá desde la Riviera Maya, justo al llegar a la explanada: ¿cómo pudieron levantar algo así sin metal ni ruedas? Os lo contamos con lo que dicen los arqueólogos del INAH y la UNAM, incluidas las dos pirámides que esconde dentro y lo que se ha publicado en 2026 sobre la famosa serpiente de luz.
La pirámide de Chichén Itzá en breve
- Nombre: Templo de Kukulcán, conocido como El Castillo.
- Quién la construyó: la civilización maya (no los aztecas).
- Cuándo: la pirámide exterior, entre los siglos IX y XII d. C., según la cronología más aceptada; dentro hay al menos dos estructuras más antiguas.
- Medidas: 30 m de altura con el templo superior, 55,5 m por lado, 9 cuerpos y 4 escalinatas (INAH, 2026).
- Escalones: 91 por escalinata; con la plataforma del templo suman 365, los días del año solar.
- Dónde: en Chichén Itzá, estado de Yucatán (México), entre Mérida y Valladolid.
- ¿Se puede subir? No: desde 2008 está prohibido subir para proteger el monumento.
¿Quién construyó la pirámide de Chichén Itzá?
La construyeron los mayas, en concreto los habitantes de Chichén Itzá, una de las grandes ciudades del norte de la península de Yucatán. No fue obra de una sola generación: la pirámide creció por fases durante siglos, cada una encargada por los gobernantes y sacerdotes de su época.
En la ciudad se aprecian rasgos que recuerdan al centro de México, como la serpiente emplumada o las columnas con guerreros, y por eso durante mucho tiempo se habló de una fase «maya-tolteca». Los arqueólogos siguen debatiendo cómo llegaron esas influencias (comercio, alianzas o grupos llegados de fuera), pero coinciden en lo esencial: quienes levantaron y habitaron Chichén Itzá eran mayas.
¿Chichén Itzá es maya o azteca?
Es maya. La confusión viene de que mayas y aztecas veneraban a una serpiente emplumada: Kukulcán para los mayas y Quetzalcóatl para los mexicas. Pero son pueblos distintos, con lenguas distintas y en épocas distintas: cuando los mexicas fundaron Tenochtitlan, en el siglo XIV, El Castillo llevaba siglos en pie.
¿Cuándo se construyó Chichén Itzá?
Chichén Itzá vivió su gran época entre los siglos IX y XII d. C., en los periodos que los arqueólogos llaman Clásico Terminal y Posclásico Temprano. A esos siglos corresponde la pirámide exterior que se visita hoy. Las estructuras que tiene dentro son más antiguas, aunque su fecha exacta todavía se está estudiando.
Después llegó el declive: la ciudad perdió su papel político y, aunque el Cenote Sagrado siguió siendo un lugar de peregrinación, el centro ceremonial se fue quedando sin habitantes mucho antes de la llegada de los españoles.
Una pirámide dentro de otra pirámide
El dato que más sorprende a nuestros viajeros es que El Castillo no se construyó de una vez. Los mayas solían cubrir sus templos con otros nuevos, más grandes, sin derribar los anteriores. Así, debajo de la pirámide que veis hay otras dos:
- La pirámide exterior (la que se visita): nueve cuerpos, cuatro escalinatas y el templo de la cima.
- La subestructura de los años 30: en 1935 los arqueólogos que excavaban el interior encontraron un templo más antiguo con una escultura de Chac Mool y, en 1936, una segunda cámara con el Trono del Jaguar Rojo, una escultura de piedra pintada de rojo con discos de jade como manchas.
- La pirámide más antigua: en 2016, un equipo de la UNAM y el INAH detectó, con tomografía eléctrica tridimensional (una técnica que «mira» dentro sin excavar), una tercera estructura dentro de la subestructura.
Ese mismo equipo había comprobado antes que la pirámide se levanta sobre un cuerpo de agua subterráneo, un cenote. No es casualidad: para los mayas, los cenotes eran entradas al inframundo, y construir encima reforzaba el carácter sagrado del lugar.
¿Cómo se construyó la pirámide de Chichén Itzá? Materiales y técnica
Con piedra caliza, cal y mucha mano de obra. Los mayas no usaban herramientas de metal para cortar piedra ni animales de carga, y tampoco usaban la rueda para transportar materiales. Aun así, levantaron un edificio que lleva más de ocho siglos en pie.
Los materiales
- Piedra caliza: abundante en toda la península de Yucatán; se extraía, se tallaba con herramientas de piedra más dura y se colocaba a mano.
- Relleno: el núcleo de cada cuerpo no es de bloques tallados, sino de piedra y tierra; los bloques bien labrados forman el revestimiento.
- Estuco: una mezcla de cal que cubría la superficie y que se pintaba. El aspecto gris que vemos hoy no es el original.
La técnica
Cada nueva fase envolvía a la anterior: se construían los muros de contención de los cuerpos escalonados y se rellenaban por dentro. Las escalinatas y la plataforma superior se ajustaban para que el edificio cumpliera sus cálculos astronómicos, que eran tan importantes como su tamaño.
No hay documentos mayas que expliquen cómo se organizaba el trabajo, así que cualquier cifra de obreros o de años de obra es una estimación. Lo que sí muestra el edificio es una planificación muy precisa de antemano.
Cuánto mide la pirámide de Chichén Itzá y por qué tiene 365 escalones
Según el INAH, El Castillo tiene 30 metros de altura, nueve cuerpos con un adoratorio en la cúspide y mide 55,5 metros por cada lado. Sus cuatro escalinatas están rematadas por balaustradas que terminan, en la base de la escalinata norte, en grandes cabezas de serpiente.
El diseño es un calendario en piedra:
- 91 escalones en cada una de las 4 escalinatas: 364; con la plataforma del templo, 365, los días del año solar maya (el haab’).
- 9 cuerpos que las escalinatas dividen en 18 secciones por fachada, el número de meses de 20 días del haab’.
- 4 fachadas orientadas hacia los puntos cardinales.
La serpiente del equinoccio: qué pasa exactamente
En los atardeceres próximos a los equinoccios, el sol proyecta la sombra de los cuerpos escalonados sobre la balaustrada de la escalinata, de modo que quedan siete triángulos de luz que, junto a la cabeza de piedra de la base, forman el cuerpo de una serpiente que «desciende». Es el llamado descenso de Kukulcán.
Un estudio de cuatro arqueoastrónomos publicado en Arqueología Mexicana y difundido por el INAH en abril de 2026 ha precisado el calendario de la luz:
- Los siete triángulos se ven del 15 al 25 de marzo, con el equinoccio de primavera justo en medio; en otoño se repite el ciclo de siete triángulos alrededor del equinoccio de septiembre.
- La luz recorre la balaustrada de una u otra forma desde el 12 de febrero hasta finales de octubre; en los pasos cenitales del sol (24 de mayo y 19 de julio) queda totalmente iluminada.
- Los investigadores creen que seguir este patrón pudo servir a los mayas para marcar fechas del calendario y del ciclo agrícola.
En la práctica, significa que no hace falta ir el día exacto del equinoccio para ver la serpiente, y que esos días la zona arqueológica se llena y el INAH organiza operativos especiales de acceso.
El eco del quetzal y otros secretos de El Castillo
Si dais una palmada frente a la escalinata principal, el eco que devuelve la pirámide no es un «clap», sino un sonido agudo que se ha comparado con el canto del quetzal, el ave sagrada de los mayas. El efecto lo dio a conocer el ingeniero acústico David Lubman a finales de los años 90, y en 2004 un equipo de investigadores belgas publicó en el Journal of the Acoustical Society of America un estudio que explica cómo los escalones generan ese eco. Si los constructores lo buscaron a propósito sigue siendo una cuestión abierta.
El nombre de «El Castillo» se lo pusieron los españoles, que vieron en él una fortaleza. No lo era: era un templo dedicado a Kukulcán y un instrumento para medir el tiempo.
¿Qué es Chichén Itzá y qué significa su nombre?
Chichén Itzá es una antigua ciudad maya del norte de la península de Yucatán, hoy zona arqueológica gestionada por el INAH, y una de las más visitadas de México. Su edificio más famoso es la pirámide de Kukulcán, pero el conjunto incluye templos, un observatorio, juegos de pelota y el gran cenote que le dio nombre.
El nombre significa «boca del pozo de los itzáes»: chi’ (boca), ch’e’en (pozo) e Itzá, el nombre del grupo maya que dio fama a la ciudad. El «pozo» es el Cenote Sagrado, al norte de la gran explanada, donde los mayas depositaban ofrendas. A principios del siglo XX, el cónsul estadounidense Edward H. Thompson lo dragó y gran parte de lo que sacó acabó en el Museo Peabody de la Universidad de Harvard.
Más allá de la pirámide: qué ver en Chichén Itzá
- El Cenote Sagrado: unido a la explanada por una antigua calzada (sacbé).
- El Caracol: el observatorio de planta circular, con una escalera interior en espiral.
- El Templo de los Guerreros y las Mil Columnas: con su escultura de Chac Mool en la entrada del templo.
- El Gran Juego de Pelota: una cancha enorme, con relieves sobre el significado ritual del juego.
- El Tzompantli: una plataforma decorada con hileras de cráneos en relieve.
Chichén Itzá es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1988 y fue elegida una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo en una votación popular cuyos resultados se anunciaron el 7 de julio de 2007.
Cómo visitar la pirámide de Chichén Itzá desde la Riviera Maya
Chichén Itzá está en el estado de Yucatán, a unos 40 km de Valladolid y unos 120 km de Mérida. Desde Cancún, Playa del Carmen o Tulum hay entre dos horas y media y tres de carretera, así que la visita ocupa el día entero.
- Entrada: se pagan dos tarifas, la federal del INAH y la del Gobierno de Yucatán. Los domingos es gratuita para mexicanos y extranjeros residentes en México.
- Llegad temprano: la explanada no tiene sombra y a mediodía el calor aprieta; agua, gorra y protector solar biodegradable son imprescindibles.
- No se puede subir a El Castillo ni a la mayoría de los edificios.
- Id con guía: buena parte de lo que os hemos contado (las subestructuras, el eco, la astronomía) solo se entiende bien con alguien que os lo explique delante.
Excursiones a Chichén Itzá desde la Riviera Maya
En nuestras excursiones os recogemos en el hotel y vamos con guía arqueológico certificado por el INAH, en grupos pequeños. La más completa es Chichén Itzá, cenote Hubiku, Ek Balam y pueblo maya, con las entradas incluidas; si preferís la ruta clásica, Chichén Itzá + cenote Ik Kil + Valladolid combina la pirámide con un baño en el cenote y el pueblo mágico.
Y si vuestro viaje coincide con marzo o septiembre, la excursión del equinoccio de primavera y otoño en Chichén Itzá está pensada para estar frente a la escalinata cuando aparece la serpiente de luz.
Preguntas frecuentes sobre la pirámide de Chichén Itzá
¿Quién construyó la pirámide de Chichén Itzá?
La construyeron los mayas que habitaban Chichén Itzá, en el norte de la península de Yucatán. No fue obra de una sola generación: la pirámide creció en varias fases, y cada nueva estructura se levantó sobre la anterior. Aunque la ciudad muestra influencias del centro de México, sus constructores fueron mayas, no aztecas.
¿Cuándo se construyó la pirámide de Chichén Itzá?
La pirámide exterior, la que se visita hoy, se suele fechar entre los siglos IX y XII d. C., la época de mayor esplendor de Chichén Itzá. Dentro hay al menos dos estructuras más antiguas: una subestructura excavada en los años 30 y otra pirámide más pequeña detectada en 2016 por la UNAM y el INAH.
¿Cuánto mide la pirámide de Chichén Itzá y cuántos escalones tiene?
Según el INAH, mide 30 metros de altura con el templo superior y 55,5 metros por cada lado de la base, con nueve cuerpos escalonados. Cada una de sus cuatro escalinatas tiene 91 escalones; sumando la plataforma del templo salen 365, tantos como días tiene el año solar.
¿Chichén Itzá es maya o azteca?
Es maya. Mayas y mexicas (aztecas) veneraban a una serpiente emplumada, Kukulcán y Quetzalcóatl, y de ahí viene la confusión. Pero fueron pueblos distintos: cuando los mexicas fundaron Tenochtitlan, en el siglo XIV, la pirámide de Chichén Itzá llevaba siglos construida.
¿Se puede subir a la pirámide de Chichén Itzá?
No. Desde 2008 está prohibido subir a El Castillo para proteger el monumento, y lo mismo ocurre con la mayoría de los edificios de la zona arqueológica. La pirámide se contempla desde la explanada, que es además el mejor sitio para probar el eco del quetzal y ver la serpiente de luz.
¿Cuándo se ve la serpiente de luz en Chichén Itzá?
La serpiente completa, con siete triángulos de luz, se ve al atardecer del 15 al 25 de marzo, alrededor del equinoccio de primavera, y en un ciclo parecido en torno al equinoccio de otoño. Según un estudio difundido por el INAH en 2026, la luz recorre la balaustrada de distintas formas desde febrero hasta octubre.
Una pirámide que también es un reloj
Lo que hace única a la pirámide de Chichén Itzá no es solo su tamaño, sino que todo en ella cuenta algo: los días del año, los meses del calendario, el recorrido del sol. Verla en persona, sabiendo que esconde otras dos pirámides y un cenote, cambia por completo la visita.